Otra regla fundamental en nuestro presupuesto es apartar un 10% de lo que ganamos para donarlo, para regalarlo.
Sí, yo sé que es dificil de imaginar. Si apenas puedo llegar a la quincena ¿Cómo me pides que regale un 10%?
En Realidad, siempre estamos regalando dinero casi sin saberlo, por lo que no es una sentencia tan desastroza. Cuando damos una propina, cuando compramos en la camioneta la galleta que no queremos o ayudamos al actor que se dice enfermo y le damos unas monedas, estamos regalando nuestro dinero.
El tema es que no sabemos cuánto estamos regalando. Si fuéramos realmente observadores, nos daríamos cuentas que las mejores quincenas, o los mejores meses, han sido aquellos en los que más nos ha tocado ayudar a alguien con nuestro dinero. Incluyendo a nuestros familiares.
Esa ayuda desinteresada con nuestro aporte financiero es la que pone en movimiento las leyes de atracción, del desequilibrio, de la religión, etc.
No es nada fácil hacernos conscientes de lo que regalamos; pero cuando definimos cuánto regalaremos y lo colocamos aparte, siempre podremos ayudar con una sonrisa, porque al fin y al cabo, esa cantidad realmente no es nuestra. Y si las teorías son ciertas, y lo son, el dinero retornará a nosotros multiplicado
viernes, 4 de junio de 2010
La regla de Donar el 10 %
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